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Los robots ya pueden sentir

Investigadores de la Universidad Técnica de Munich (TUM) han diseñado unos brazos robóticos articulados capaces de reaccionar al calor o las caricias. Los científicos pudieron proporcionar esta capacidad a las máquinas, gracias a unas pequeñas placas hexagonales que, al unirse, dan lugar a una piel artificial sensible. Con ella, los robots han podido percibir señales externas. La primera prueba realizada con estos sensores ha culminado con éxito.

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Gracias a esta piel, los robots podrán sentir la temperatura exterior y reaccionarán ante el contacto físico, es decir, serán conscientes del calor y del frío, de la misma forma que sentirán el roce de una caricia.

Con esta información táctil, será posible por primera vez que las máquinas aumenten su percepción de la realidad, facilitada además por los ojos de una cámara, los escáneres infrarrojos o las manos articuladas.

Para lograr este avance, los investigadores de la TUM fabricaron unas pequeñas placas hexagonales -del tamaño de una moneda-, que, al unirse, forman una piel sensible. Este trabajo se ha publicado en IEEEXplorer.

Al igual que ocurre con la piel humana, la piel artificial percibe si va a chocar con un objeto y como consecuencia reacciona realizando algún movimiento, o sabe que está sujetando un objeto porque lo siente y además lo percibe a través del sentido de la vista, ejemplos ambos que se muestran junto con otras funciones más en el vídeo añadido.

“En contraste con la información táctil proporcionada por la piel, el sentido de la vista es limitado, porque los objetos se pueden ocultar”, explica Philip Mittendorfer, científico que trabaja en el desarrollo de la piel artificial en el Instituto de Sistemas Cognitivos de la TUM.

Vía | http://goo.gl/TXDyl

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