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Parece que el iPad al final no es tan mala idea, ni es tan caro…

Centrémonos en los hechos. Una de las grandes pegas que ponían los Apple-haters (que adoran visitar blogs como el nuestro) al iPad era su precio y su concepto. Demasiado caro pagar 500$ por un aparato con sólo 256Mb. de memoria y 16Gb. de capacidad, sin 3G, sólo por una pantalla grande. De locos. Si a eso sumábamos los 100$ de más que se sumaban cada vez que subíamos un escalón en memoria o 3G, pagar los 800$ (mucho más de lo que vale un portátil “cualquiera” de los de oferta del MediaMarkt) por un aparato con 64Gb de capacidad y conectividad 3G, era poco menos que la prueba de la demencia del fanboy.

La realidad es que aún recuerdo el día que el iPad apareció en España, día en que compré el mío (para qué esperar) hablando con el empleado de MediaMarkt. Me comentó que ellos estaban un poco incrédulos con respecto a las ventas del dispositivo, pero que su jefe había dicho que trajeran todos los que pudieran. La realidad es que los primeros que se agotaron, en menos de una hora, fueron los de 64Gb+3G. Al mediodía, cuando compré el mío, ya no quedaba casi ninguno pues durante esa mañana se habían llevado todos. El Corte Inglés agotó todas sus unidades a nivel nacional en menos de 2 horas, etc. En fin. La expectación sin duda fue grande y su éxito, algo que grandes como Acer, HP, HTC, Blackberry o Motorola entre otros, apostaban que no sería así. Creían (casi se podría decir esperaban con anhelo) que Apple se diera el tortazo de su vida. No fue así como es obvio.

Otra cosa curiosa que fue muy criticada del iPad fue el concepto. El hecho de ponerle un sistema operativo móvil. ¿Pero es que Apple se había vuelto loca? ¿iOS en una tableta? ¡Pero si tenían que poner Mac OS X!. Las críticas fueron enormes y todos recordamos a la facción del “iPod Touch supervitaminado”. A día de hoy, cuando a alguien se le ocurre decir que va a poner un sistema operativo sobremesa en una tableta, todos dicen “qué locura”. Es gracioso. Ahora, meses después, nadie concibe que una tableta lleve un sistema operativo que no sea móvil, y la pobre Google mientras, trabaja desesperada por darle las capacidades de sistema de tablet a su Android, que aun no tiene y que nunca sospechó que tendría que darle.

La realidad es que Apple empezó a diseñar su concepto de tablet hace 3 años, y mientras había rumores cada poco sobre esta posibilidad, el resto de marcas se reían convencidas que aquello era una locura y algo abocado al fracaso. Fracaso como el que mucho de ellos ya habían tenido (hasta la propia Apple), cada uno a su modo. Mientras, cual tortuga que no cesa en su empeño de seguir en la carrera mientras el conejo se mofa de ella, pero no sigue corriendo, segura de sí misma, al final la tortuga llegó a su destino. Apple sacó el iPad y su concepto revolucionó el mercado y creó ese nuevo sector al que Jobs aludió en la presentación del iPad. Estaba claro: la gente hoy día tenía móviles y tenía portátiles. Si había un dispositivo que se situara en el centro de ambos, este debía hacer determinadas cosas mejor que un teléfono y mejor que un portátil. Si no, no tendría sentido que ese nuevo escalón existiese. Y eso fue lo que Apple entregó al mundo.

Ahora, ellos van a años luz del resto, por una razón muy sencilla. Los laboratorios del resto de marcas han empezado a trabajar, todos, sobre el concepto que Apple presentó, en el momento en que iPad fue un éxito de ventas. No antes. Apple les lleva 3 años de ventaja, lo que tecnológicamente es difícil de superar, aunque no imposible.

Mientras, los mercados se mueven y las empresas realizan movimientos importantes:

HP compra Palm, se hace con WebOS y lo intenta adaptar para una futura tableta. Por supuesto, sistema operativo móvil.
Google se encuentra con que Samsung, Toshiba y muchas más marcas, acuden a Android (la salvación de las marcas que no son Apple) para proveer a sus tabletas de algo que las haga funcionar.
La propia Google advierte “Android todavía no está preparado para tabletas”. Pero da igual. Al fandroid eso no le importa.
Blackberry decide sacar una tableta y la presenta muchos meses antes de su lanzamiento, con buenas prestaciones y, por supuesto, con sistema operativo móvil.
Samsung saca su concepto, bien pensado y ejecutado, y consigue tener una buena aceptación en el mercado. Los anti Apple están deseando poder tener un producto como el iPad, pero morirán antes de sucumbir a la compra de un producto de Cupertino. Aun así, el Tab es un buen producto, cuyo principal defecto es que Android y su Market no están preparados aún para tabletas.
Microsoft saca su Windows Phone 7, calcando el modelo de negocio cerrado de Apple (al que ya le han hecho jailbreak) y anuncia que habrá tabletas con su sistema operativo móvil.
Asus, Acer, Motorola, Nokia, Creative Labs… prácticamente TODAS las marcas que algún día han hecho un móvil, portátil o reproductor musical, tienen una o varias tabletas en su laboratorio, en periodo de gestación. Algunas, incluso ya están en el mercado. La mayoría, con base Android.
Muchos movimientos, muchas prisas, conceptos en muchos casos calcados al iPad (el Galaxy Tab) o conceptos que sí aportan algo nuevo y fresco (la Playbook de Blackberry).

Analizando el mercado y su respuesta, parece que al final Apple no estuvo tan descaminada, que supo entender lo que este necesitaba y que, como pasó con el iPhone, ha revolucionado los conceptos marcando en los mercados, cuál es el camino a seguir. Te puede gustar Apple más o menos, pero esto es una realidad que nadie, con dos dedos de luces, puede negar. Verdad axiomática (valga la redundancia).

Y hablemos de dinero nuevamente. Como hemos dicho, una de las principales “pegas” del iPad era su “elevado precio”. Pero estos son los hechos:

Samsung Galaxy Tab, libre, con 16Gb de almacenamiento, conectividad 3G y pantalla de 7” cuesta 799€ libre. Eso cuesta el iPad de 64Gb con 3G, con una pantalla más grande y prestaciones similares de hardware, a excepción de la falta de cámaras. Creo que Samsung se ha pasado un poco con el precio, o tal vez no, porque es lo que vale con lo que lleva.
El Toshiba Folio 100, cuesta 399€ con 16Gb y sólo Wifi. Es un buen precio pues rebaja 100€ el precio del iPad básico con las mismas prestaciones y una pantalla un poco más grande: 10’1”. Pero no sé si saben que el alto índice de devoluciones en el Reino Unido ha hecho que Toshiba retire el producto del mercado para “replantearse” el concepto: las reviews repartidas por internet hablan de batería de muy poca duración, respuesta táctil pobre, y acabado en plásticos de poca calidad y resistencia. En algo tenían que notarse los 100€ de rebaja en el precio.
Blackberry Playbook tendrá un precio de entrada de modelo (cuando aparezca en el segundo trimestre de 2011), también de 399€. Es un buen precio de entrada, pero… el modelo base tendrá 8Gb de almacenamiento, la pantalla será de 7” (más pequeña que el iPad) con alrededor de 170 puntos por pulgada (algo más que los 132 actuales del iPad). Tendrá sólo Wifi y posibilidad de conexión por 3G a través de tethering con móviles Blackberry (ojo, sólo Blackberry). El acabado en plásticos, no en aluminio, no ayuda mucho a la disipación del calor y a la robustez del equipo, aunque rebaja su peso a 400gr en vez de los 680 del actual iPad. El modelo con 16Gb valdrá lo mismo que el iPad de 16Gb.
Si hacemos un repaso a estos pocos datos que tenemos, nos damos cuenta que el resto de marcas tienen un problema importante. El iPad es “un producto mágico a un precio revolucionario”. Esto quiere decir, que su precio en función de lo que vende, no es tan alto y está ajustado a los componentes y calidad de los mismos. De esta forma, al resto de marcas les cuesta presentar en el mercado productos similares al iPad a precios mucho más bajos, sin incurrir en el uso de componentes de baja calidad que reducen la satisfacción del usuario (caso Toshiba Folio 100).

Esto es magnífico para el usuario final, pues en contra de los que sucede con los ordenadores de Apple, donde el precio sí es un problema y una excusa (que sólo algunos entienden) en el caso del iPad esta variable no tendrá tanto efecto. iPad jugará en ligas de precio similares al resto de compañías grandes, por lo que tendremos un mercado más igualitario y al final, que es lo que debe ser, será la elección de las posibilidades con cada uno y nuestro gusto de sistema operativo, lo que decantará la opción a un lado u otro.

Como todas las cosas en este mundo que dependen de muchos factores a futuro… el tiempo dirá. Sin duda, Apple puede sentirse satisfecha de haber logrado la revolución que esperaban.

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